La competencia interna
en el Partido Nacional
Abril de 1997

Oscar A. Bottinelli - diálogo con Emiliano Cotelo

EMILIANO COTELO:
El martes pasado, en el espacio La Opinión Pública, divulgábamos los resultados de la última encuesta realizada por Factum a nivel nacional en todo el país sobre intención de voto.

Esa encuesta le daba al Partido Colorado 22%, al Partido Nacional 24%, ubicaba primero al Frente Amplio-Encuentro Progresista con 30%, al Nuevo Espacio le daba 8%, indecisos o votantes de otros partidos 9% y no contestaba el 7%.

Pero ése era solamente uno de los cuadros emanados de aquel relevamiento, porque después también vimos cómo daban las internas de los partidos en cuanto a intención de voto para presidente, cómo se distribuían las preferencias de las distintas colectividades, de los simpatizantes de las distintas colectividades en torno a los distintos nombres que se manejan como posibles candidatos presidenciales en cada una de ellas.Hoy habíamos prometido que Oscar Bottinelli iniciaría el análisis partido por partido.

OSCAR A.BOTTINELLI:
Hoy vamos a hablar de la competencia interna de carácter presidencial en el Partido Nacional. Repasemos los números manejados el viernes pasado. En este momento, Volonté tiene el 26% de las adhesiones de los que están dispuestos a votar hoy al Partido Nacional, Ramírez el 24%, Lacalle el 20%, Pereyra el 8% y luego aparecen, con un número bajo, Aguirre, Larrañaga, Ramos y algún otro nombre. No se define el 16% de los actuales votantes del Partido Nacional.

¿Qué es lo que está pasando? En primer lugar, tenemos una competencia entre tres figuras que son Volonté, Ramírez y Lacalle. En el caso de Volonté, se ubica en el primer lugar desde la elección en adelante y a lo largo del año 95 estuvo bastante despegado -en ese primer lugar-; aparece en el nivel del 26% desde abril-mayo del año pasado. Ese mismo nivel lo registra entre agosto y setiembre también del año pasado y es el que registra en este momento, de 26% a 27%. Hubo una excepción a mediados del año 96 en que tiene un muy fuerte despegue que pasa al 40%.

En cuanto a Ramírez, la situación es la siguiente. Ramírez aparece como un candidato propio, autónomo, separado de Lacalle, desde mediados del 95 en adelante. Tiene un lanzamiento importante en torno al 23%, lo mantiene hacia fin de año y principios del 96 y luego empieza a caer, empieza como a desaparecer en un fenómeno que llamó mucho la atención, porque no se compadecía los niveles de alta imagen que presentaba la figura de Juan Andrés Ramírez con la baja en la captación electoral. Esto comienza a revertirlo hacia fines de año y llega a cerrar el año 96 con un 23% de adhesiones. Y luego ya mantiene el 24% en las mediciones habidas este año.

Es decir que así como hablamos de un período especial de Volonté muy excepcionalmente favorable hacia mediados de año, eso se correlaciona con una período excepcionalmente débil que tuvo Ramírez también a mediados de año. En ese momento Volonté aparecía con 40% y Ramírez con 13%.

Pero si uno en una gráfica tira una larga línea, encuentra a un Volonté moviéndose entre el 26% y el 27%, y a un Ramírez moviéndose entre el 23% y el 24%.

El otro tema es el del ex presidente Lacalle. En primer lugar, en el caso de Lacalle hay dos etapas muy claramente diferenciadas. La primera en que Lacalle es el líder natural del Herrerismo, Ramírez fue su candidato presidencial y su competencia es exclusivamente con Volonté en el primer nivel. Producida la escisión de Ramírez del Herrerismo, la conformación de su nuevo grupo político y de su nueva alianza, Lacalle ya tiene que confrontar por un lado a Volonté, que es su contraparte en la elección del 94 y por otro lado a quien fue su candidato presidencial, que es Ramírez.

Y por otro lado, Lacalle presenta un segundo tipo de oscilaciones en la opinión pública, que es la forma en que aparece en el tapete político a mediados del 95 y a mediados del 96, en que su gobierno o su grupo o figuras de su gobierno fueron centro de acusaciones o de ataques o denuncias relativas a actos de corrupción. Y aparecen oscilaciones de opinión pública ligadas a estos episodios.

Veamos ahora qué ha pasado con el ex presidente Lacalle en este período. Tenemos que osciló obviamente por debajo de la votación de su sector -como todos, porque empieza a haber indefinidos- desde la elección hasta mediados de año. A mediados del año 95 viene la escisión de Ramírez, el primer capítulo de denuncias o acusaciones contra gente vinculada a su gobierno. Son los episodios conocidos como de Grenno y Cambón. Y ahí tiene la primera caída fuerte, un gran escalón, que lo ubica en el 21%. Inicia un leve, lento y sostenido proceso de recuperación que lo lleva a abril-mayo del 96 al 23%. La línea ascendente fue de 215, 225 y 23%.

Ahí viene el segundo capítulo, a mediados de año, de nuevas acusaciones, nuevas denuncias, nuevas discusiones. Está el tema Focoex, aparece el tema Banco Pan de Azúcar; poco más adelante el procesamiento judicial de Braga... Estos hechos se asocian, se correlacionan con una caída en la opinión pública. No decimos que sea causa-efecto, pero sí evidentemente que cuando aparece esto empieza a caer su imagen, su adhesión electoral de manera muy fuerte y pasa del 23% al 19% y llega a fin de año en uno de los momentos más bajos de todos al 11%.

De ahí a ahora aparece un salto muy fuerte que lo ubica casi en los niveles que tenía a mediados del año 95, fines del 95 y principio del 96, sin llegar a ellos; está en el 20%. No es el 21, no es el 22, no es el 23, pero está relativamente cerca de eso. Y evidencia un nuevo empuje de recuperación mucho más fuerte que el que había evidenciado antes, pero partiendo de un nivel extraordinariamente bajo.

Con este planteo aparecen varias incógnitas. La primera es qué va a pasar con Volonté. Este 26% que apareció ya en dos o tres oportunidades o en dos o tres períodos, ¿es su piso? ¿Viene una nueva recuperación? ¿Se quedó estabilizado en el 26% o 27%? Esta es una primera incógnita que dejamos así para ver en las próximas mediciones.

Con Ramírez, este ascenso y esta recuperación que tuvo hacia fines del año pasado y que lo deja en el nivel del 23% o 24%, ¿lleva a que veamos en el 23% o 24% un nivel estable de Ramírez o es que inició un proceso de recuperación y crecimiento y este proceso tiene continuidad proyección hacia el futuro? También es una incógnita que dejamos para la próxima medición.

Pero la incógnita mayor aparece en relación al ex presidente Lacalle, que es quien ha tenido las oscilaciones más fuertes vinculadas por supuesto a hechos externos, no meramente a una candidatura que se mueve plácidamente sino en medio de grandes controversias. Y entonces, ¿qué pasa con esto? ¿Otra vez llegó a un 20%, es el tope y vuelve a bajar? ¿Es un proceso de recuperación que continúa y son de esperar cifras más altas o cuando se pacifica el ambiente y salen las controversias se encuentra oscilando en un nivel del 20% al 23%?

Estas son las tres grandes incógnitas. En las próximas encuestas veremos qué es lo que pasa con esto, porque es muy importante, a partir de ver hacia dónde van estos tres caminos, qué es lo que va a pasar con las perspectivas de la competencia presidencial del Partido Nacional.

Publicado en radio El Espectador - programa En Perspectiva - espacio Análisis Político
Mayo 15 - 1997