14 Set. 2018

La oposición con problemas de diagnóstico y de estrategia

Oscar A. Bottinelli - Diálogo con Aldo Silva

970 Universal – Fuentes Confiables

En la oposición hay dos estrategias diferentes. Una estrategia parte del diagnóstico de que el FA no pierde por sí mismo las elecciones, por tanto la oposición necesitaría un proyecto común que pretenda crear una ilusión, y asegurar gobernabilidad. El otro diagnóstico es que el FA pierde indefectiblemente las elecciones de 2019, y además que se va hacia una competencia cabeza a cabeza entre Frente Amplio y Partido Nacional, y por tanto que conduce inevitablemente al triunfo del PN.


OAB: Hace dos semanas hicimos un análisis sobre el problema del Frente Amplio diciendo que el mismo es “los frenteamplistas”. Hay dos diagnósticos diferentes y hay dos estrategias.

AS: ¿Y cuál es el primer diagnóstico?

El primer diagnóstico se puede atribuir al sector que rodea a Lacalle Pou y parte de una lectura de las encuestas yla situación y es decir “según lo que vemos la derrota o la pérdida del gobierno por parte del Frente Amplio es inexorable. Es es un primer elemento que lleva a un segundo que dice “esta elección va cabeza a cabeza entre elFrente Amplio y Partido Nacional. No Frente Amplio y oposición. Es una visión optimista y un triunfalismo que lleva al Partido Nacional a la Presidencia. No tiene demasiada importancia por lo tanto los acuerdos que pueda hacer la oposición.

AS: Y de ese primer diagnóstico ¿qué estrategia surge?

Si el diagnóstico es “yo gano solo y no necesito aliados” presento la estrategia binaria entre los dos partidos. Entre el candidato del Frente y Lacalle Pou. La estrategia es exhibir un triunfalismo y el encumbramiento de Lacalle Pou a la presidencia. Exhibir diferencias entre ambos y mantener un buen diálogo con la opisición, la que no tiene otro camino que acompañar a la mayoría que tiene la batuta pone el camino.

AS: ¿Y cuál es el segundo diagnóstico?

El segundo diagnóstico es opuesto. Parte la visión de fortaleza de unidad del Frente Amplio para mantener la Presidencia, no hablamos de mayoría parlamentaria. El diagnóstico es “no necesariamente el Frente Amplio va camino a perder la Presidencia sino que es dudoso”. Hay dos líneas. Una la exhibió Larrañaga el año pasado cuando dijo que “la oposición no está preparada para gobernar”. De alguna manera es el mismo que expuso Sanguinetti al hacer su reaparición pública reuniéndose con Lacalle Pou y Larrañaga diciendo que la oposición debe tener una base común para desafiar el Frente Amplio, pero con un proyecto previo. El académico exparlamentario Daniel Corbo vinculado al Partido Nacional, realizó para la Fundación para la Democracia Wilson Ferreira Aldunate, hace un trabajo académico diciendo que para ganar hay que exhibir posibilidad de gobernar con gobernabilidad, es decir un proyecto que una a toda la oposición y que dé credibilidad para ese triunfo. La oposición debe unirse para disputar la Presidencia al Frente Amplio, partiendo de igual a igual o aún con ventaja.

AS: ¿Y de ese segundo diagnóstico ¿qué estrategia surge?

La estrategia que surge tiene fuertes variaciones. En primer término si arranca el camino con toda la oposición de igual a igual o en el peor de los casos en desventaja, y se considera que lo que nivela es el acuerdo de la oposición es un programa, hay que dar señales que en la diversidad de la oposición hay una comunión. No es lo mismo el Partido Nacional que el Colorado. Aún dentro de los Partidos no es lo mismo Lacalle Pou que Larrañaga o los Intendentes, y no es lo mismo los batllistas que el grupo de Talvi. Esas diversidades se mantienen en un proyecto común. Igual dentro del Frente Amplio donde hay un Partido con un programa común pero con sectores con fuertes diferencias. Una vez consolidado el proyecto, el apoyo al candidato opositor en el balotaje ya no es solamente que lo voten como oposición al Frente, sino que es “nuestro” candidato. Como lo fue en el caso de Jorge Batlle en que llega a esa definición con acuerdo explícito y firmado con medidas de gobierno y por lo tanto Batlle fue el candidato común de los dos partidos tradicionales. La idea sería que ese acuerdo se firmara antes de las elecciones nacionales y no en Octubre antes del balotaje.

AS: ¿En resumen?

OAB: No es lo mismo considerar que el Frente ya perdió que considerar que tiene fortalezas para mantener el gobierno. Esto ya es una gran diferencia para establecer la estrategia. O el Partido Nacional compite mano a mano con el Frente, o la oposición en conjunto compite con el Frente. En este último caso es necesario convencer con un proyecto ya acordado, ilusionando a los votantes y que la gente no vote el mal menor. Obviamente cuando se habla de oposición se excluye a la Unión Popular, e incluso al Partido Independiente y se habla de quienes están más cerca ideológicamente. La duda es si la estrategia será que el Partido Nacional será el rival o lo será la oposición unida la encargada de disputar la Presidencia al Frente Amplio.