08 Nov. 2015

Un fuerte impacto sobre Ancap

Oscar A. Bottinelli

El Observador

La situación de Ancap estalló como uno de los mayores puntos conflictivos al interior del Frente Amplio, que enfrenta de un lado al actual y los dos anteriores ministros de Economía con el vicepresidente de la República, que presidiera Ancap en la mayor parte de los anteriores dos gobiernos frenteamplistas. Queda de un lado el astorismo y del otro el mujiquismo, bloques que apoyaron sin reservas a una u otra de las partes. Pero además la gestión de Ancap recibe el fuego graneado de amigos y de la oposición, en particular las denuncias del nacionalista José Carlos Cardoso, el colorado Pedro Bordaberry y Pablo Mieres. El epicentro del terremoto: ,la comisión investigadora del Senado.


La imagen de ANCAP recibe un golpe muy fuerte. De estar un cuarto de siglo muy estable en el cuarto lugar en el ranking de 18 organismos públicos -en algún momento en el quinto- este año cae de manera extraordinaria al penúltimo lugar, al lugar 16. La imagen de Ancap se derrumba desde 72 puntos en 2013 a tan solo 33 puntos en la actualidad. Pierde pues más de la mitad del puntaje: 6 de cada 10 puntos. Pero además es generalizada, sin distinción de filiación política, aunque menos acentuada entre los frenteamplistas (pasa de 82 a 54 puntos) y más acentuada entre los nacionalistas (de 60 puntos llega a 9) y entre los colorados (de 59 a 11). Pero además, el ente petrolero registra casi el mismo puntaje en Montevideo (33) que en el interior (32). Y está siempre por debajo de los 40 puntos -y en algunos casos por debajo de los 30 y aún menos- en todas los tramos de edad, clases sociales, niveles educativos y ambos sexos. Todos estos datos corresponden a la última Encuesta Nacional Factum1

La situación de Ancap estalló como uno de los mayores puntos conflictivos al interior del Frente Amplio, que enfrenta de un lado al actual y los dos anteriores ministros de Economía con el vicepresidente de la República, que presidiera Ancap en la mayor parte de los anteriores dos gobiernos frenteamplistas. Queda de un lado el astorismo y del otro el mujiquismo, bloques que apoyaron sin reservas a una u otra de las partes. Pero además la gestión de Ancap recibe el fuego graneado de amigos (Danilo Astori, Mario Bergara, Fernando Lorenzo) y de la oposición, en particular las denuncias del nacionalista José Carlos Cardoso, el colorado Pedro Bordaberry y Pablo Mieres (Partido Independiente). El epicentro del terremoto: ,la comisión investigadora del Senado.

Tienta formular un paralelismo con el caso Pluna, con muchas salvedades desde el punto de vista del ajedrez político. La primera es que el tema Pluna costó que impactase en la opinión público, por tratarse de un organismo y de una actividad ajena a la gran mayoría de los uruguayos. En segundo lugar porque el tema en sí mismo resultaba muy complejo y difícil de entender qué cosas podían considerarse correctas y cuáles incorrectas. Puede decirse que comienza a impactar sobre la sociedad, de manera muy tenue, con la declaratoria de inconstitucionalidad de la ley especial por parte de la Suprema Corte de Justicia. Pero realmente el gran impacto lo producen los procesamientos judiciales del ministro de Economía y del presidente del Banco República. Es decir, para que se generase un impacto pasaron casi dos años y debió mediar una sonora decisión judicial.

En el caso Ancap no ha habido siguiera una denuncia judicial e incluso la comisión investigadora se decidió con el presupuesto de que no implica presunción alguna de irregularidades. Y sin embargo, han impactado sobre la imagen del organismo en tiempo récord, apenas unos tres meses. Lo más significativo es que hasta ahora, en el cuarto de siglo que lleva el Ranking de Organismos Públicos de Factum (iniciado en 1990), nunca se había registrado impacto político-partidario en la imagen de dichos organismos, sino que más bien los mejoramientos o empeoramientos en los puntajes obedecían más o bien a la percepción de mejores o peores prestaciones de los servicios. Esta es la primera vez que la imagen de un organismo se asocia primordialmente con el partido político, o con la fracción política, que dirige o haya dirigido el mismo en los últimos tiempos. A vía de ejemplo, la imagen de Antel -que lideró el ranking desde mediados de los noventa hasta ahora- estuvo en ese lugar como impacto de las gestiones de Rosario Medero, Ricardo Lombardo, Tabaré Viera, Fernando Bracco, Gabriel Gurménez, María Simón, Edgardo Carvalho, Carolina Cosse, para citar a los que ocuparon el cargo en la mayor parte del tiempo de cada gobierno; y como impacto también de los gobiernos de Lacalle, Sanguinetti, Batlle, Vázquez y Mujica.

El tema Ancap recién comienza -por ello también es llamativo el formidable impacto en la sociedad- y habrá que ver cuánto termina golpeando a tirios y troyanos: al Frente Amplio en su conjunto, o a los que gestionaron el organismo con Sendic a la cabeza, a los equipos económicos que han sido señalados por Sendic como responsables de las dificultades económicas y financieras. Queda por ver si los impactos tienen que ver con afectación exclusivamente de imagen o llega a lo electoral, si es una afectación pasajera y recuperable, o es un daño perdurable. O hay que ver si a la postre termina todo diluyéndose. Pero cuando alguien pierde no necesariamente otro gana, con lo cual es otro campo de dudas si hay ganancias de parte de la oposición, de qué partidos, fracciones y figuras. Probablemente la oposición ha logrado en el tema Ancap un nivel de protagonismo que no ha conquistado en el resto de los temas, y le sirve para suplir un cierto vacío estratégico o de resultados estratégicos.


Ranking de Organismos Públicos
PuestoOrganismoPuntos
1Banco República83
2ANTEL74
3/4SODRE y UTE73
5Banco Central70
6/7Correo68
8BPS65
9DGI61
10Banco Hipotecario57
11OSE56
12Puertos51
13ASSE47
14INDA45
15ADUANA37
16ANCAP33
17INAU22
18AFE15


1 Ver La imagen de los organismos públicos entre los uruguayos.