21 Nov. 2014

Cómo el Frente Amplio llegó al 47,8% de los votantes y eso qué significa en ganancias o pérdidas

Oscar A. Bottinelli – diálogo con Fernando Vilar

Radiocero y Radio Monte Carlo

El Frente Amplio alcanzó el 47,8% del total de votantes el pasado 26 de octubre, 50 bancas en la Cámara de Diputados y 15 senadores ¿Es eso mucho o poco? ¿Le fue bien o le fue mal? La respuesta es muy simple: depende de qué se analice y con qué se compare.


OAB: El Frente Amplio alcanzó el 47,8% del total de votantes el pasado 26 de octubre, 50 bancas en la Cámara de Diputados y 15 senadores ¿Es eso mucho o poco? ¿Le fue bien o le fue mal? La respuesta es muy simple: depende de qué se analice y con qué se compare.

En materia de gobernabilidad, el obtener 50 diputados le da la mayoría absoluta en la cámara baja. El obtener 15 senadores, si además agrega el vicepresidente de la República que se elige el domingo 30, en ese caso también lograría mayoría absoluta en la cámara alta. Entonces, como logro funcional, como logro de gobernabilidad, es un objetivo cumplido, por tanto, un éxito. Si además como cree el 84% de los uruguayos el 30 de noviembre logra la Presidencia de la República, entonces alcanza tres periodos consecutivos de gobierno. Eso sí es un logro mayúsculo, ya que desde las elecciones de 1954 no se da que un mismo partido obtenga por tres periodos consecutivos la titularidad del Poder Ejecutivo, la titularidad del gobierno como se dice habitualmente.

Todavía puede computarse un logro personal. Tabaré Vázquez pasaría a ser la segunda persona en toda la historia del Uruguay elegida dos veces en forma directa por la ciudadanía como presidente de la República. El otro es Julio Ma. Sanguinetti. Si se cuenta además a quienes antes de 1920 fueron elegidos indirectamente por la ciudadanía, al ser elegidos los presidentes por la Asamblea General, por el Parlamento, sería el tercero, ya que el primero de todo lo fue José Batlle y Ordóñez. Entonces, la galería quedaría compuesta por Batlle y Ordóñez, Sanguinetti y Vázquez. Es un suceso formidable. Y aquí abro un paréntesis, para evitar reproches. Desde la óptica de la historiografía colorada Fructuoso Rivera fue elegido presidente constitucional por segunda vez en 1838. Desde el punto de vista de la historiografía blanca, la segunda presidencia de Rivera fue producto de una insurrección que derrocó al presidente constitucional Manuel Oribe. Y desde entonces no hubo presidente constitucional hasta 1851. Así que dejemos el caso de Rivera para discusión de historiadores.

Si se compara en materia de bancas con 2009, logró un empate en la cámara baja, es decir, obtuvo la misma cantidad de diputados y perdió una banca en la cámara alta. Bajó de elegir 16 senadores en 2009 a elegir 15 en 2014. Entonces, en Diputados hay empate, en senadores hay pérdida. En ningún caso hay ganancia.

Si se comparan las bancas con 2004, es decir, desde el comienzo del ciclo frenteamplista gobernante, en dos elecciones perdió 2 bancas de diputado y 1 banca de senador. Es decir, hay pérdida elección tras elección, pérdida neta al cabo de una década.

FV: ¿Y cómo se analiza el alcanzar 47,8% de votos?

OAB: Bueno, siempre depende con el color del cristal como se mire. Lo más favorable es decir: los votos en blanco y anulado no cuentan, entonces, entre los que votaron a los partidos el Frente Amplio creció. El problema es que desde 1984 en adelante, todos los análisis se hacen contando el voto en blanco y el voto anulado. Esa gente existe. Además cuentan jurídicamente, cuentan formalmente, para definir la elección en primera vuelta.

Entonces, sobre el total de votantes, el Frente Amplio cayó un 0,2%. Si hay pérdida o casi no se perdió nada, va en el gusto de cada uno. Pero está el tema del recambio biológico

FV: ¿Qué es el recambio biológico?

OAB: El recambio biológico es el conjunto de movimientos que por sí mismo producen las altas y las bajas. Dicho de manera más cruda, la gente que se muere y la gente que crece y comienza a votar.

De todos los que votaron en 2009, hay unos 200 mil votantes menos. De esos, casi los dos tercios son blancos y colorados, un poquito menos, y poco más de un tercio son frenteamplistas. Si uno imagina que votan las mismas personas que en 2009, menos los que han fallecido, y todos los que están vivos votan lo mismo que hace 5 años, sin cambiar un solo voto, el Frente Amplio en lugar del 48% que obtuvo en 2009 estaría casi en el 49%. Ganaría prácticamente un punto porcentual solo por el crecimiento que le daría que mueran más blancos y colorados que frenteamplistas.

A la inversa, hay nuevos votantes, las altas en el electorado, algo menos de 300 mil. En esos nuevos votantes la tendencia es que una muy fuerte mayoría sean votantes del Frente Amplio, según comportamiento histórico. Otra vez, si no se mueve un solo voto de los que ya votaron en 2009 y permanecen vivos, la incorporación de nuevos votantes le da al Frente Amplio una diferencia adicional de algo menos de un punto porcentual, de cefrca de un 1% sobre el total de votantes.

Resultado: si gana cerca del 1% por la diferencia en las bajas y otro cerca del 1% por la diferencia en las altas, la suma le da que los dos movimientos en el recambio biológico producen una ganancia acumulada estimada en exactamente el 1,8%. Si el Frente Amplio obtuvo en 2009 el 48,0% y no se mueve ningún voto de ellos, de los que vuelven a votar en 2014, y se le suma ese 1,8%, debió obtener el 49,8%. Todo lo que obtenga en 2014 por encima de ello es ganancia neta. Todo lo que obtenga por debajo es pérdida.

Entonces, el Frente Amplio obtuvo el 47,8% y eso son dos puntos porcentuales menos que en 2009 más el recambio biológicorec. De donde, entre los que ya votaron en 2009, el Frente Amplio perdió dos puntos porcentuales, cerca de 50 mil votos. Este es un dato real e incontrastable

FV: Por último, el Frente Amplio llega a una semana antes de la elección con un máximo del 46%. Llega luego al 47,8%. Hay una ganancia de más o menos dos puntos ¿de dónde salen esos votos?

OAB: De la relectura de los estudios previos a la elección, del estudio de los circuitos electorales y de los estudios de opinión posteriores al 26 de octubre, se extraen algunas conclusiones.

Una es que el Frente Amplio efectivamente cayó en esa clase que usando la terminología científica europea, se define como la pequeña burguesía alta y la baja burguesía media. Es la clase constituida por pequeños y medianos comerciantes. empresarios y prestadores de servicios, por profesionales universitarios y ejecutivos. En esa clase social, que fue uno de los fuertes del Frente Amplio desde su fundación hasta comienzos de los años 90, allí cae de manera importante.

FV: ¿Y dónde crece?

OAB: Crece en todos los sectores asistidos por el Estado. No hay ninguna duda que el MIDES y sus planes sociales fueron un factor determinante a la hora de sacudir a la gente. Y también en los planes del Ministerio de Ganadería de apoyo a los pequeños productores. Y el impacto de la ley de 8 horas en los trabajadores rurales y la creencia de que si perdía el Frente Amplio quedaban en riesgo esas 8 horas. Por ahí aparece una primera explicación, que requiere de muchos más estudios, sobre de dónde surgieron los sectores que a último momento afirman el voto hacia el Frente Amplio.

Unos cambian el voto desde la izquierda más fuerte, desde Unidad Popular. Otros desde el centro izquierda, desde una intención inicial de voto al Partido Independiente. Otros cambian el voto desde una opción inicial escéptica, de votar en blanco. Por todos esos lados sale ese 1,8% o 2% que finalmente terminan dándole la mayoría absoluta.

FV: ¿Para terminar?

OAB: Para terminar se puede decir que al Frente Amplio lo ayudó decisivamente el susto. Lo ayudó a despertar de su letargo, sacudir la autocomplacencia y variar el rumbo. Lo ayudó a sacar a toda la militancia a raspar la olla. Pero el susto sirvió para que se asustaran los beneficiarios de planes sociales y planes productivos, quienes sintieron -no importa si eso era cierto o falso, lo que importa es lo que sintieron- que si perdía el Frente Amplio cada uno de ellos perdía la ayuda social o productiva. Y así el Frente Amplio recogió muchos votos de los pueblos rurales y rururbanos, del campo, y de los cinturones de las ciudades del interior. El Frente Amplio perdió votos en los niveles medios para arriba y ganó muchos votos abajo, en lo que se denominan los sectores más populares.