17 Oct. 2014

En el día D menos 7 de la campaña electoral

Oscar A. Bottinelli – diálogo con Fernando Vilar

Radiocero y Radio Monte Carlo

El día D así como la hora H son términos militares para hacer planes mientras no se sabe o no se quiere que se conozca la fecha y el momento efectivos de una operación. El día D quedó popularizado y grabado a fuego en la historia como identificación del 6 de junio de 1944, el día en que los aliados occidentales iniciaron el Desembarco de Normandía y con la apertura del Segundo Frente contra la Alemania de Hitler


OAB: El día D así como la hora H son términos militares para hacer planes mientras no se sabe o no se quiere que se conozca la fecha y el momento efectivos de una operación. El día D quedó popularizado y grabado a fuego en la historia como identificación del 6 de junio de 1944, el día en que los aliados occidentales iniciaron el Desembarco de Normandía y con la apertura del Segundo Frente contra la Alemania de Hitler (por las dudas, el Primer Frente era el oriental, desde la Unión Soviética).

Dando pues este colorido al tema, digamos que estamos en la cuenta regresiva de la campaña electoral, en que hoy es el día D menos 7. A la campaña electoral hacia las elecciones nacionales le quedan hoy, mañana, el domingo, lunes, martes, miércoles y finaliza el jueves 23. Luego vienen dos días de silencio, días a los que unos llaman veda electoral y otros llaman jornadas de reflexión. Y luego vendrá el domingo, esa larga jornada en que boleta a boleta se irán depositando en las urnas, y grano a grano se irá formando la voluntad nacional y decidiendo a quiénes la ciudadanía otorga el mandato de representarla.

Va a haber unos 2 millones 400 mil concurrentes a las urnas, de los cuales cerca de 2 millones 5001 mil emitirán pronunciamientos afirmativos, es decir, en favor de cada uno de los siete lemas o partidos, de cada una de las siete fórmulas presidenciales, de la cerca de cuarentena de listas senatoriales y de las centenares de listas de candidatos a la Cámara de Representantes.

FV: ¿Y quiénes deciden esta elección? ¿Todos? ¿Los indecisos?

OAB: La elección la deciden todos y cada uno de los 2 millones y tercio de votantes afirmativos. Pero muchos de ellos ya están decididos.

Con el auge de las encuestas de opinión pública, dicho en términos más académicos, con el auge de los estudios demoscópicos, la gente se ha acostumbrado a recibir los datos en porcentajes: tanto por ciento para un partido, tanto por ciento para el otro, tanto por ciento de inciertos, de dudosos, de indefinidos. Para empezar a aterrizar las cosas. Un uno por ciento de electores significa más o menos unos 23.500 votantes. Para darle vida a los números, a 23.500 personas, que de a uno toman sus decisiones y que todas juntas provocan una decisión. Para empezar, más o menos cada 23.500 personas se elige un diputado.

Ahora bien, si vemos la última Encuesta Nacional Factum nos encontramos que el 97% ha dado una dirección u orientación a su voto, lo ha definido en el sentido de darle un signo. Esa orientación es para los siete partidos y para el voto residual, gente que ha definido o tiene la orientación de votar en blanco o de anular su voto.

Hay un 3% de personas sin definición alguna, sin orientación clara para ningún lado, de total indecisión. Estas personas son alrededor de 70 mil personas. Vale la pena afirmarlo: 3% parece poco, 70 mil personas no es tan poco, es un poco más que la capacidad total del Estado Centenario, al menos de la capacidad habilitada por la Intendencia de Montevideo. Así que podemos simplificarlo de esta manera: las personas que no tienen definición y pasan a ser decisivos el 26 de octubre, llenan y desbordan el Estado Centenario.

FV: ¿Estos son todos los indecisos?

OAB: No. Y esto es muy importante. Este 3% o 70 mil personas o un Estadio Centenario son los que están sin orientarse con claridad. Los que en Factum denominamos “indefinidos”.

Pero en el otro 97% no todos tienen absoluta y totalmente seguro el voto. Los decididos, los que su voto es en firme, los que votan de memoria o han llegado a un convicción de hierro, esos son el 74% del electorado nacional, casi las tres cuarta partes del electorado nacional. Los votos en firme son de 1 millón 800 mil personas.

Entonces queda otro 23%, queda la quinta parte del electorado que tiene una orientación clara, piensa en principio votar al Frente Amplio, o al Partido Nacional, o al Partido Colorado, o al Partido Independiente, o a alguno de los otros tres partidos, o votar en blanco o anulado. Piensa eso, pero declara que todavía no está del todo seguro, que ese voto todavía no es en firme, que tiene sus dudas. Ese 23% son más de medio millón de personas, alrededor de 550 mil

Entonces, si tomamos en cuenta ese 3% de indefinidos y ese otro 23% de dudosos, el área de captura del conjunto de los partidos políticos es del 26% del total del electorado. Es lo que llamamos el voto incierto, el área de incertidumbre del voto. Más de la cuarta parte de los votantes tienen al menos algún grado de duda, de vacilación. Hay pues cerca de 630 mil personas que van a ser el objeto del mensaje de los partidos y de los candidatos, van a ser el blanco del disparo de todos los militantes, carteles, fotografías, videos, spots.

FV: ¿Cómo se compone ese 26% o esas 630 mil personas?

OAB: Hoy el área de voto incierto está compuesta por:

Orientados hacia el Frente Amplio, 7% del total del electorado

Orientados hacia el Partido Nacional, alrededor del 7% del total del electorado

Orientados hacia el Partido Colorado, 4% de todos los votantes

Inclinados hacia los otros cuatro partidos o hacia el voto en blanco o anulado, 5% de todo el electorado Y finalmente, indefinidos, los que tienen la incertidumbre más fuerte, el 3%

FV: ¿Y qué se espera de estos votantes inciertos?

OAB: De los indefinidos puros cabe en primer lugar una primera decisión hacia dónde van a orientar su voto. Y de todo el conjunto, ver si afirman sus dudas y cambian la decisión preliminar que expresan, o si en cambio, más allá de dudas, votan igual a lo que dicen hoy estar votando.

La experiencia demuestra que la gran mayoría de los dudosos terminan afirmando su voto. Pero eso no es una regla general. Cuando un partido cae, cae precisamente porque primero hubo gente que se sentía firme y pasó a dudar, a estar en la categoría de dudosos; y esos firmes que devinieron en dudosos, más los que siempre fueron dudosos, se van. El ejemplo es el Partido Nacional en 2009, cuando inició la campaña electoral hacia las elecciones nacionales, en julio, con una intención de voto del 38% y terminó con una votación del 29%. A su vez, el Partido Colorado llegó muy cerca de las elecciones con una intención de voto del 12% al 13%, y en la última semana captó los dudosos que le quedaban al Partido Nacional y así trepó al 17%.

Los dudosos están en juego en las elecciones, además de los indefinidos. Todo ello es lo que termina definiendo la elección. Definiendo bancas de senadores y diputados. Definiendo mayorías parlamentarias o ausencia de mayorías. Definiendo qué partidos entran al Palacio Legislativo y cuáles se quedan mirando desde el balcón. Y por último, definiendo si el 26 de octubre hay un presidente o hay un balotaje. Y de haber balotaje, entre quienes.

FV: Y aquí hacemos un anuncio: con Oscar Bottinelli estaremos aquí, en Radiocero y Radio Monte Carlo, el próximo jueves a las 8:30, último día de campaña electoral, porque el viernes es día de veda o de silencio, y no se pueden hacer análisis políticos.


1 Por error al aire se dijo que los votos afirmativos eran 2 millones 500 mil. Se quiso decir que eran 2 millones 350 mil.