04 Jul. 2014

Terminado el mundial, el comienzo de la segunda etapa electoral

Oscar A. Bottinelli – Diálogo con Fernando Vilar

Radiocero y Radio Monte Carlo

El sábado pasado terminó el Mundial para Uruguay. No terminó como otras veces, por el cabezazo de Totti en el Olímpico de Roma, o el cabezazo que no entró al arco del Chengue Morales en Corea del Sur, o el gol que no fue de Maxi Pereyra que hubiese dado el empate ante Holanda. Esta vez Uruguay quedó eliminado por la sanción de la FIFA a Suárez, que equivale a cuando en un país fundamentalista islámico una mujer es condenada a morir apedreada por haber sido violada.


OAB: El sábado pasado terminó el Mundial para Uruguay. No terminó como otras veces, por el cabezazo de Totti en el Olímpico de Roma, o el cabezazo que no entró al arco del Chengue Morales en Corea del Sur, o el gol que no fue de Maxi Pereyra que hubiese dado el empate ante Holanda. Esta vez Uruguay quedó eliminado por la sanción de la FIFA a Suárez, que equivale a cuando en un país fundamentalista islámico una mujer es condenada a morir apedreada por haber sido violada. Para uno el Mundial se terminó tanto, que no nos interesa saber quiénes se clasificaron a los cuartos de final. Y casi en el mismo momento en que quedó clara la eliminación ante Colombia, en cuestión de minutos comenzó el precalentamiento para la campaña electoral de las decisivas elecciones nacionales del 26 de octubre, y su posible corolario que lo sería el balotaje del 30 de noviembre.

FV: Pero todavía no se ha notado que haya recomenzado la campaña electoral

OAB: Sí, en lo público prácticamente no ha recomenzado, salvo algunas apariciones de los candidatos. En privado, sí. Los diferentes grupos planifican el lanzamiento. Es importante ver que en el silencio político generado por el Campeonato del Mundo se han producido dos hechos importantes y ha tenido resonando la no existencia de un tercer hecho.

Los dos hechos producidos son: uno, 50 minutos antes de que comenzara el Mundial para Uruguay, en medio del silencio para los uruguayos, quedó conformada la fórmula del Partido Nacional, Lacalle Pou-Larrañaga. Dos, que entre el partido de Uruguay con Costa Rica y el partido con Inglaterra, en medio de un silencio aún mayor, el Frente Amplio proclamó la fórmula Tabaré Vázquez-Raúl Fernando Sendic.

La fórmula nacionalista responde al muy viejo y universal criterio de que una fórmula presidencial debe equilibrar alas diferentes, sensibilidades diferentes, opuestas y complementarias. Lacalle Pou es el ala herrerista y Larrañaga el ala wilsonista o independiente, Lacalle Pou es la renovación generacional y Larrañaga, aunque relativamente joven, dentro de la cincuentena, exhibe tres disputas presidenciales y así aparece como un hombre destablishment político.

FV: ¿Y qué pasó en el oficialismo, en el Frente Amplio?

OAB: En el Frente Amplio no hubo búsqueda de equilibrio entre alas. El complejo vazquista elige al vicepresidente dentro de su espectro. No hay lugar para el ala de Constanza Moreira. El criterio que resultó, no anunciado antes de la votación, es elegir al más votado de una competencia múltiple, pero al más votado dentro del vazquismo, no dentro de todo el Frente Amplio. Resulta que ese más votado dentro del paraguas Tabaré Vázquez obtiene poco más de cuatro mil votos por encima de Astori. Y a su vez el Frente Amplio lo considera renovación generacional porque está en la misma generación de Larrañaga y Bordaberry. Es un criterio un poco difícil de interpretar, dicho así.

La realidad es otra. Mujica se apoyó en un abanico de opciones electorales, una de las cuales es el MPP con el Espacio 609 y otra la 711, encabezada por el hijo del líder y fundador de los tupamaros Raúl Sendic, que éste es un elemento fundamental para Mujica. En un gran operativo publicitario además se presentó el primer lugar de la lista 711 como un éxito arrollador, y tras cartón Mujica lo impuso como candidato vicepresidencial a Vázquez.

Lo curioso es que un mes antes, Vázquez declaraba que él por sí solo iba a decidir el candidato, de entre unos cuatro o cinco nombres que le propusieran los grupos políticos. Finalmente solo hubo la propuesta de un nombre, de parte de Mujica, Vázquez no decidió por sí, sino que terminó aceptando la imposición del mujiquismo.

FV: Tenemos al Partido Nacional y al Frente Amplio ¿qué pasa en el otro de los tres grandes partidos, en el Partido Colorado?

OAB: En el Partido Colorado el timing fue trazado para un Mundial en que Uruguay debía durar mucho más. Y la campaña electoral arranca cuando el Partido Colorado es el único de los cuatro partidos parlamentarios que carece de candidato vicepresidencial. Se adelanta la campaña electoral y lo encuentra en desventaja. Nadie sabe si Bordaberry se presenta por sí solo, en el sentido de una fórmula de solo Vamos Uruguay, o amplía el espectro. Hasta ahora las señales son contradictorias. No aparece una fórmula que combine a Vamos Uruguay con los Batllistas de Ley, que amplíe al coloradismo hacia el centro. Tampoco termina de cuajar la aparición de una fórmula con una mujer de candidata a vicepresidente.

FV: ¿Qué pasa con el tema de una candidatura mujer?

OAB: Bueno, que no haya candidata mujer es lo más sorprendete de esta elección y en especial en el Frente Amplio, donde se daba como un hecho. Se manejaron los nombres principales de Mónica Xavier y de Lucía Topolansky. Luego apareció el de la ex ministro Marina Arismendi. Sonaron pero no terminaron de cuajar los de Carolina Cosse, Liliam Kechichiián, María Julia Muñoz, Daniela Payssé, Ivonne Passada. Estaba la líder de la otra ala frenteamplista Constanza Moreira. Por otra parte el Frente Amplio fue el partido donde sonó más fuerte el reclamo del papel femenino. Sin embargo, de ocho nombres manejados y algunos más en espera, el Frente Amplió optó por lo tradicional, por no abrir la fórmula presidencial a una mujer.

Tampoco lo hizo el Partido Nacional, aunque manejó esa posibilidad, pero quedó prisionero de la necesidad del equilibrio de alas mediante la presencia de los propios líderes y precandidatos. No hubo espacio para algo más.

Al que le queda la posibilidad de innovar es al Partido Colorado. La posibilidad de provocar un shock en el Frente Amplio y en el sistema político todo, mediante la proclamación de una mujer. Pero por ahora no parece que por allí vaya y haga diferencia al elegir a una mujer como compañero de fórmula de Bordaberry. Es que a la larga, es difícil romper la primacía masculina, más allá de lo que se diga en los discursos.

Así comenzó se presenta el precalentamiento de la campaña electoral para esta segunda etapa, que culmina en las elecciones presidenciales y parlamentarias del 26 de octubre y del 30 de noviembre.