07 Mar. 2014

La importancia de la mayoría absoluta

Oscar A. Bottinelli – Diálogo con Fernando Vilar

Radiocero y Radio Monte Carlo

[...] el Frente Amplio puede ganar o puede no ganar. Si gana puede tener mayoría absoluta o puede no tenerla. Si no la tiene puede haber mayoría absoluta de los Partidos Tradicionales como un conjunto, obviamente cada uno por separado no, pero los dos pueden tener mayoría absoluta.Lo que viene es qué importancia tiene el tema de la mayoría absoluta ¿Por qué se habla tanto?


OAB: Bueno, el Frente Amplio puede ganar o puede no ganar. Si gana puede tener mayoría absoluta o puede no tenerla. Si no la tiene puede haber mayoría absoluta de los Partidos Tradicionales como un conjunto, obviamente cada uno por separado no, pero los dos pueden tener mayoría absoluta.

Lo que viene es qué importancia tiene el tema de la mayoría absoluta ¿Por qué se habla tanto? El tema es el siguiente, voy a tratar de ser lo más ágil posible en un tema que parece de derecho constitucional de ciencia política.

Muchas veces se dice “¿Y qué problema tiene si hemos oído que Obama se ha quedado sin mayoría en el congreso, o lo mismo en Chile?”. El tema es este. En Uruguay hay un Presidente de la República, eso no hay duda, pero no es un régimen presidencial. Un régimen presidencial es en que el Presidente está por un lado y el Poder Legislativo por otro. En esos países no se habla de Parlamento, se habla de Congreso. Y que la función fundamental es legislar o si se quiere controlar, pero esencialmente legislar, hacer leyes. Y el Presidente nombra los ministros, o secretarios en Estados Unidos, con toda libertad. No se preocupa si el Parlamento está de acuerdo o no está de acuerdo y más aún, no puede nombrar gente que esté sentada en el Senado ni en la Cámara de Diputados.

En Chile para nombrar a un legislador como Ministro tiene que renunciar a la calidad de Legislador. En Uruguay estamos acostumbrados a que los senadores, los diputados, los Parlamentarios puedan ir de ministros, puedan ir de subsecretarios, o viceministros, vuelvan al parlamento... Ya ese detalle está marcando una práctica distinta.

En el mundo, en general, dicho muy simplificadamente, están los regímenes presidenciales, que es eso, Presidente maneja el gobierno por si solo, con sus Ministros que le responden a él, y los nombra los saca libremente.

Están los regímenes parlamentarios, donde no hay un verdadero Presidente de la República, los países que lo tienen es una especie reich republicano. Lo que gobierna es un Primer Ministro y un gabinete nombrado, instituido por el Parlamento.

Y en Uruguay una cosa mixta. Primero, una cosa que muchas veces se informa desde los medios de comunicación al decir “el Presidente decidió”. En realidad el que decide es el Presidente con un Ministro, el presidente con varios ministros, o el Consejo de ministros que lo preside el Presidente de la República. El Presidente de la República en Uruguay casi no puede hacer nada por si solo si no tiene el apoyo del Ministro o del Consejo de ministros.

Esto es un primer dato. Esto no es normal en un régimen presidencial, es de un régimen no presidencial. Y lo segundo, y esto si va al tema del análisis de hoy, y es que la constitución, pero también la praxis política uruguaya lleva a lo siguiente. El Presidente de la República tiene que nombrar los ministros entre personas con respaldo parlamentario. Y todavía dice más, para que aseguren la permanencia en el cargo, esa idea de que los ministros son fusiles y deben saltar en cualquier momento, es lo contrario al diseño político institucional del Uruguay. La idea es que los ministros duren lo más posible pero lo fundamental es que tengan respaldo parlamentario, y el Parlamento puede censurarlos, y al censurarlos hacerlos caer, destituirlos, hace mucho que no ocurre esto pero es una posibilidad que se tiene sobre todo si se pretendiese gobernar sin mayoría parlamentaria.

Esta es la razón de que el Presidente para gobernar en Uruguay necesite una mayoría parlamentaria no solo para aprobar leyes sino para constituir el gobierno y sostener el gobierno, esto es fundamental.

FV:¿Y cómo se hace en Estados Unidos o en Chile para aprobar las leyes si el Presidente no tiene mayoría en el Parlamento? ¿Por qué es distinto el Uruguay?

OAB: Bueno, porque efectivamente como los poderes están muy separados el Presidente gobierna, gobierna en el sentido de la labor ejecutiva, la labor de administración, lo que en Uruguay es emitir decretos y resoluciones, lo hace por si solo. Lo que necesita es mayoría en las cámaras para aprobar leyes. Bueno, ahí generalmente cuando no hay una mayoría sólida para el Presidente, o porque el partido no tuvo mayoría o porque no hay buena disciplina partidaria, entonces el Presidente lo que hace es negociar, con los líderes del senado, con los líderes de la cámara de diputados, las leyes, transar, acordar, ceder en algo, para lograr la aprobación de las leyes o lograr la aprobación de la ley más importante que es el presupuesto, pero como una teoría de negociación que no afecta al gobierno. Y en esos países a nadie se le ocurre decir “Yo te apruebo esa ley si vos cambiás al Ministro tal” no entra en la lógica política de esos países.

En el caso uruguayo la mayoría parlamentaria es todo, es aprobar las leyes pero es también constituir el gabinete, por eso mismo, y esto es importante, nosotros hemos tenido con el sexto gobierno desde la restauración institucional...

El primero el Presidente Sanguinetti no tuvo mayoría parlamentaria, pero fue un momento muy especial de la vida del país, se salía del régimen militar, era necesario consolidar las instituciones, y los tres grandes partidos y la Unión Cívica jugaron a... se podría decir “no hacer muchas olas”. El Partido Nacional tuvo dos ministros pero no políticos, la Unión Cívica tuvo un Ministro, el Frente Amplio no, pero hubo una línea de buscar consenso lo que se llamó “La Concertación”, y esa búsqueda de consenso llevó a un gobierno que tuvo sus dificultades, tuvo algunos problemas para aprobar presupuestos, tuvo que cambiar el Ministro del Interior porque fue censurado por la Cámara de Diputados, porque era una situación extraordinaria.

Y después Lacalle ya forma una coalición de gobierno del Partido Nacional y el Partido Colorado, se retira el Foro Batllista, es decir Sanguinetti, pero sigue hasta el final con Jorge Batlle y con Pacheco Areco, y ya Sanguinetti en su segunda presidencia tiene una coalición mucho más formal Partido Colorado – Partido Nacional, con ministros políticos de relevancia del Partido Nacional en el Consejo de Ministros.

Otra coalición también explícita, y esa coalición se hace la primera vez que hubo elecciones de dos vueltas, después de octubre para noviembre se hace un acuerdo Partido Colorado – Partido Nacional con una agenda de temas para llevar adelante y el Partido Nacional lleva cinco ministros de figuras políticas importantes, entre ellas figuras que habían sido candidatos a cargos muy importantes, y bueno, el Frente Amplio tiene mayoría parlamentaria las dos veces.

Es decir ya sea porque el propio partido tiene mayoría absoluta, como es el Frente, que es una de las posibilidades que hay este octubre. O ya sea porque los otros dos partidos, sin mayoría parlamentaria ninguno de ellos, cosa que es obvio que no van a tener, pueden hacer un acuerdo y con ese acuerdo podrían llegar a tener mayoría parlamentaria que es otra de las posibilidades que hay.

Entonces acá viene un hecho, podría darse que ni el Frente tenga mayoría parlamentaria, ni los Partidos Tradicionales sumados tampoco, porque el Partido Independiente, ya sea con dos, ya sea con tres diputados, puede ser el fiel de la balanza. Y entonces bueno, ser el candidato a formar las mayorías parlamentarias con unos o con otros, sobre todo un partido que por si solo se está ubicando con un Partido que no está ni con los Partidos Tradicionales ni con el Frente Amplio.

Entonces esa es la razón de que el tema “mayoría parlamentaria” no sea un tema menor en Uruguay. Y además, porque no nos olvidemos, cuando uno vota, la hoja de votación, lo que vulgarmente se le llama “la lista”, en esa lista se vota al Presidente de la República, se vota a los Senadores, y se vota a los Diputados. El voto es uno solo, todo un paquete, para un solo partido.

FV:¿Qué conclusiones podemos extraer ya para ir cerrando?

OAB: Las conclusiones son que tenemos por un lado el nivel macro, el nivel mayor de las elecciones, la importancia de la obtención de la Presidencia de la República, pero desde este punto de vista es irrelevante si la obtiene en primera o en segunda vuelta, lo que importa es quien la gana.

Y lo segundo es si alguien va a tener o no mayoría parlamentaria y si no la tiene que posibilidades va a tener de construir una mayoría parlamentaria. Obviamente no es lo mismo el balotaje, que ocurra como el anterior, que ya Mujica fue al balotaje contra Lacalle con una mayoría parlamentaria propia, lo que le asegura ganar el balotaje, porque es medio un salto al vacío votar a un Presidente contra la mayoría parlamentaria de otro.

O que sea un balotaje abierto, que nadie pueda tener la mayoría parlamentaria. Y acá hay un dato, los Partidos Tradicionales pueden optar por ir libres al balotaje o decir “Hacemos un acuerdo explícito y por lo tanto vamos con nuestra posibilidad de mayoría o de construir mayoría ya de antemano”. Esto es muy importante para ver las elecciones nacionales de octubre y eventualmente noviembre.