02 Mar. 2012

Los dos años del gobierno Mujica: pequeño balance de luces y de sombras

Oscar A. Bottinelli – Diálogo con Fernando Vilar

Radiocero y Radio Monte Carlo

Ayer comenzó el tercer año de gobierno del presidente Mujica. [...] En todo gobierno hay luces y sombras. [...] A los gobiernos le pasa lo que a la gente: que el tiempo pasa más rápido que lo que uno se imagina, que si se va demasiado tiempo en sueños de realizaciones, queda menos tiempo para las concreciones. El gobierno Mujica comienza el tiempo de las concreciones y los resultados.


OAB: Ayer comenzó el tercer año de gobierno del presidente Mujica. El 2014 es un año básicamente electoral, donde terminan de ejecutarse los proyectos iniciados en los años anteriores o resolver urgencias; no es un año normal de gobierno. Entonces, si se descuenta el último año, ayer se pasó la mitad del periodo efectivo de gobierno. La presidencia de Mujica entra en el segundo tiempo, en el tiempo complementario de su gestión.

Corresponde entonces hacer un pequeño balance, un balancete dirían los contadores, sobre la mitad efectiva del gobierno de Mujica. De sus luces y de sus sombras.

FV: ¿Qué vas a resaltar primero, las luces?

OAB: En todo gobierno hay luces y sombras. En algunas cosas todos ven luces y en otras todos ven sombras, pero también hay cosas en que mientras unos ven luces otros ven sombras. También ocurre que aunque todos vean luces, unos creen que es gracias al que prendió la luz y otros creen que las luces vienen de afuera. Así pasa con este gobierno, y en parte pasó con el anterior, el de Tabaré Vázquez: mientras los oficialistas consideran que en todo o en gran medida los éxitos son gracias a ellos, los opositores consideran que en mayor medida es por efecto de la bonanza que viene del exterior.

Más allá entonces de esa dos visiones sobre quién es el responsable de los éxitos, los hay

FV: ¿Y cuáles son estos éxitos, estas luces?

OAB: Fundamentalmente cuatro:

Uno. El buen desempeño de la economía, que ha llevado que la riqueza del Uruguay, medida en dólares, esté en el nivel más alto de su historia: unos U$S 15.000 por año por habitante. Esto es el Producto Interno Bruto per capita.

Dos. El crecimiento real de los salarios y de las jubilaciones, es decir, que el ingreso en los hogares ha subido en relación al poder de compra. Es un aumento efectivo.

Tres. La baja tasa de desempleo o el alto nivel de empleo. Hoy estamos en el nivel más alto de empleo de la historia del país, en cuanto a porcentaje de personas ocupadas en relación al total de personas en edad trabajar. Aún así hay desempleo, y ese desempleo se considera estructural, es decir, personas que no tienen la formación o la capacidad que hoy se exige para los empleos. Hay por un lado mucha demanda de trabajadores, mucho ofrecimiento de puestos de trabajo que no pueden llenarse y por otro mucha gente que no consigue empleo.

Es que los empleos que se ofrecen exigen una capacitación mayor que la que tienen los desocupados.

Cuatro. El aumento de la asistencia social. Cada vez son más personas las que reciben asistencia del Estado y esa asistencia es cada vez mayor. Este es sin duda un punto polémico. Unos lo ven como muy positivo, los oficialistas duros, más bien el ala más próxima al mujiquismo, como el propio MPP, los comunistas y un ala de los socialistas. Otros en cambio lo ven negativo, por encima de todo los opositores, aunque en voz baja tampoco lo ven bien los astoristas y la corriente mayoritaria de los socialistas.

FV: Estas son las grandes luces ¿cuáles son a tu juicio las principales sombras?

OAB: A veces uno siente vergüenza de decir lo obvio, decir cosas de Perogrullo. Pero sobre todo dos de las cuatro sombras son muy evidentes, son señaladas por propios y extraños. Las cuatro sombras son:

Uno. La seguridad pública, o más exactamente la percepción de inseguridad ante los robos, los asaltos, los arrebatos, los copamientos y el ser víctimas de la delincuencia común. Esto es muy claro en las encuestas.

Dos. Las drogas. Hay una gran preocupación de la gente por la expansión del consumo de drogas y especialmente de la pasta base, del daño que produce a los que la consumen, de los efectos sobre la sociedad que provocan los consumidores de pasta base y sobre la extensión del fenómeno.

Tres. La educación. Hay consenso que en materia educativa Uruguay ha sufrido un fuerte retroceso y que ese retroceso no se detiene.

Cuatro. La vivienda. Hace muchos años, varios gobiernos, en que el número de viviendas que promueve el Estado es escasísimo.

FV: ¿Qué otros elementos agregas? ¿Fortalezas? ¿Debilidades?

OAB: El juicio de la opinión pública es la mayor fortaleza y la mayor debilidad del gobierno. Para ello nada mejor que la valoración que hace la gente, en 2011, de la orientación y la gestión del gobierno.

Una valoración es sobre la orientación del gobierno, sus objetivos, lo que pretende hacer, hacia dónde pretende ir. La orientación del gobierno cuenta con abrumador apoyo: 79% ve bien la orientación del gobierno y el 18% mal. El 3% restante no opina.

Eso es la orientación. La gestión del gobierno es otra cosa y se valora diferente: es la forma en que el gobierno lleva adelante sus ideas, la forma en que ejecuta. La gestión es bien vista por solo el 25% y mal vista por el 72%. Prácticamente se invierten los porcentajes de gestión en relación a orientación.


Como se puede ver con absoluta claridad, la abrumadora mayoría de los uruguayos ve bien la orientación del gobierno y ve mal su gestión. El gobierno tiene buenos propósitos y los ejecuta mal. Eso ve la opinión pública.

La mayor fortaleza son los propósitos del gobierno Mujica. La mayor debilidad es la dificultad para aterrizar esos propósitos en medidas u obras concretas.

FV: ¿Qué otras luces y sombras?

OAB: El plano del relacionamiento con los distintos actores de poder marca también claros y oscuros. Muy claro, gran éxito, en lograr acuerdos con la oposición en temas sustantivos, como el acuerdo educativo suscrito por todos los partidos políticos o, en menor grado, la unificación de la patente de rodados, que más que un tema tributario es darle a los ciudadanos la tranquilidad que no van a ser más víctimas de la guerra entre las intendencias.

En cambio, está muy lejos del éxito sus relaciones con la dirigencia sindical, que en realidad opera como si fuera la principal fuerza opositora de este país.

Y no anda muy bien en general el Frente Amplio, con fuertes enfrentamientos entre sus diversas corrientes, pero también con fuego cruzado al interior del propio mujiquismo.

FV: ¿Qué viene por delante?

OAB: Ahora comienza la cuenta regresiva, como le pasó a Jorge Batlle al cumplir los dos años de gobierno. Se terminó el tiempo de los planes, de los propósitos, de los anuncios. Y viene el tiempo en que las cosas se miden de manera contante y sonante, se miden en realizaciones.

Lo que no se impulsó en los dos años que pasaron, o lo que no se impulse en los próximos seis meses, es muy difícil que se concrete en el correr de esta administración.

FV: ¿Conclusiones?

OAB: A los gobiernos le pasa lo que a la gente: que el tiempo pasa más rápido que lo que uno se imagina, que si se va demasiado tiempo en sueños de realizaciones, queda menos tiempo para las concreciones. El gobierno Mujica comienza el tiempo de las concreciones y los resultados.