06 May. 2011

Los extraños movimientos en el tablero político que provocan la Ley de Caducidad y el tema militar

Oscar A. Bottinelli – Diálogo con Fernando Vilar

Radiocero y Radio Monte Carlo

Muchas veces ocurre que la gente ve mal cuando se habla en política de estrategia y de táctica, porque se cree que eso significa que no se es espontáneo. Sin embargo, los juegos, las estrategias y las tácticas son parte de la vida misma. [...] Y cualquier cosa que se hace en la vida, bien hecha, se calcula primero, en el sentido de que se piensa, se planifica, y se planifica para un fin, y se traza un camino.


OAB: Antes que nada conviene hacer un planteo general sobre los movimientos políticos. Muchas veces ocurre que la gente ve mal cuando se habla en política de estrategia y de táctica, porque se cree que eso significa que no se es espontáneo. Sin embargo, los juegos, las estrategias y las tácticas son parte de la vida misma. Hay cursos de estrategia empresarial, de tácticas de ventas; se dan consejos sobre qué decir y qué no decir en la relación con la pareja, o con los hijos; hay juegos amorosos. Entonces, hay que partir de un hecho: la estrategia, la táctica, el cálculo, son parte de la vida misma. Y cualquier cosa que se hace en la vida, bien hecha, se calcula primero, en el sentido de que se piensa, se planifica, y se planifica para un fin, y se traza un camino.

FV: Entonces, entrando en el fondo del tema ¿cuáles son los extraños movimientos en el tablero político?

OAB: Primero del oficialismo, es decir, del gobierno, de la bancada oficialista en el Parlamento y del Frente Amplio como partido político. Fijémonos en qué pasó.

Uno. En 2009 el Frente Amplio junto con fuerzas sociales impulsa el plebiscito para anular la Ley de Caducidad.

Dos. Ese año, en medio de la campaña electoral, los entonces candidatos a presidente y a vicepresidente de la República, José Mujica y Danilo Astori, afirmaron de manera categórica que se iba a respetar siempre el resultado plebiscitario, porque una mayoría circunstancial en el Parlamento no podía desconocer el pronunciamiento popular, no le podía enmendar la plana a un pueblo

Tres. Según informó el canciller Almagro en su momento, a mediados del año pasado el presidente Mujica le pide que hiciera lo necesario para erradicar la Ley de Caducidad. El canciller, diputados y técnicos frenteamplistas elaboran un proyecto de ley.

Cuatro. El secretario de la Presidencia cuestiona la iniciativa

Cinco. El presidente dice que el canciller y el secretario de la Presidencia hablaron y actuaron a título personal.

Seis. En el ínterin, la Cámara de Representantes con los 50 votos del Frente Amplio, aprueba el proyecto de ley.

Siete. Se genera una discusión en el Frente Amplio, que desemboca en que su máxima autoridad, el Plenario Nacional, impone el mandato imperativo a todos los legisladores, por unanimidad. Corresponde aclarar que en esa unanimidad no están, porque sus sectores no integran el Plenario, ni el senador Fernández Huidobro ni el senador Saravia. En cambio, sí vota todo el MPP y toda Asamblea Uruguay, es decir, los sectores de Mujica y Astori. Mujica dice que no es un tema del gobierno y Astori no hace declaraciones en contrario ni públicas ni en el Plenario.

Ocho. El ex presidente Vázquez da su apoyo a este camino y señala -respecto a la doble decisión plebiscitaria- que en 1989 la gente votó por miedo y que las mayorías se pueden equivocar. Días atrás añade a la televisión rusa que los temas ligados a los derechos humanos no se deben plebiscitar.

Nueve. En la primera quincena del abril pasado el Senado vota, con 16 de los 17 votos frenteamplistas, el proyecto que deja sin efecto la Ley de Caducidad, modificativo del aprobado en Diputados. Vota en contra Saravia y habla en contra Fernández Huidobro, aunque cumple con el mandato imperativo y renuncia a su banca. Ningún otro senador frenteamplista objeta la iniciativa. Luego trasciende que el ministro de Defensa Nacional Luis Rosadilla, del mismo sector de Fernández Huidobro, abandonará el Ministerio si la ley es aprobada

Diez. Tras la conmoción provocada por la aprobación en el Senado y claras señales de afectación del prestigio del Frente Amplio, comienzan a aparecer algunas señales de duda. Hasta que este miércoles el presidente y el vicepresidente de la República, con el apoyo del ex presidente Vázquez, anuncian un giro de 180 grados, expresan la preocupación sobre el costo para el Frente Amplio de desconocer el pronunciamiento popular y pide que se llame a reflexión. Importa señalar la perplejidad de algunos legisladores mujiquistas o la pregunta formulada por el senador Rubio: por qué ninguno dijo nada antes y se esperó hasta llegar al borde mismo de la aprobación final de la ley.

La enumeración de pasos marca los extraños movimientos del Frente Amplio, las idas y venidas, los impulsos, silencios y marchas atrás. El tema es que toda posición sobre el tema de fondo es válida, y cualquiera tiene derecho a sostener lo uno y lo otro, y asumir las consecuencia de lo uno y lo otro. Lo que ocurre aquí es que al más alto nivel del Frente Amplio se ha sostenido a la vez lo uno y se ha sostenido lo otro. Esto es lo extraño

FV: Pero en el título tú hablabas no sólo del Frente Amplio y de la Ley de Caducidad, sino de extraños movimientos en el tablero político y mencionabas el tema militar.

OAB: Hay un viejo principio, una vieja ley de juego, que si el adversario se enreda solo, hay que dejarlo que se siga enredando sin tenderle ninguna cuerda. Y si la gente está perpleja mirando como el adversario se enreda, no hay que distraerla y hay que dejar que siga mirando el entrevero ajeno

Bien, qué hizo la oposición. Se cruza en el medio con el tema del video militar; ambos partidos tradicionales plantean una interpelación conjunta esencialmente contra el ministro hay que detenerse en el caso Rosadilla. Iba a renunciar si se aprobada la ley que deja sin efecto la Ley de Caducidad, en ese caso generaría la primera crisis de gabinete y le agregaba al Frente Amplio un costo mayor por aprobar esta ley. Para la oposición resultaba un negocio redondo dejar tranquilo a Rosadilla, esperar que se fuera solo y generara un efecto de crisis en el gobierno. En cambio, le piden la renuncia, con lo que logran que ya no produzca efecto su renuncia, si se produce, y logran que hasta pueda no renunciar, porque ya no es limpito por la ley relacionada con la Caducidad, sino que se mezclan otros temas. En principio, este pedido de renuncia salva al gobierno de un ruido mayor. Pero además logra unificar al Frente Amplio, ya que todo el resto del Frente sale a respaldar a un hombre del gobierno pero que es el número dos de Fernández Huidobro, éste obviamente aparece junto al resto del Frente y el senador Saravia deja de ser el díscolo y aparece junto a todo el Frente Amplio en apoyo a Mujica, al gobierno y a Rosadilla. Es realmente un juego muy extraño, cuyos efectos fueron los contrarios a los que pretendían.